¿Cómo te sentirías si las personas que están a tu alrededor te escucharan con atención y entusiasmo, y te entendieran claramente, ya sea en un bar, en un aula o sobre un escenario?

Si estás buscando una forma divertida de mejorar tu comunicación personal para transmitir tus ideas con naturalidad, gancho y mucho carisma, aquí te mostraré cómo.

 Pero antes, ¿sabías que todo lo que sientes en tu cuerpo cuando te expones, no tiene absolutamente nada que ver con lo que perciben las personas que te están escuchando? 

Te contaré una breve historia que lo demuestra…

Siempre me pongo nerviosa antes de dar una charla.

NO FALLA. 

Afortunadamente, después de unas cuantas horas de vuelo, he aprendido a reconocer lo que le ocurre a mi cuerpo, a respirarlo y a recrear en mi mente el subidón que voy a sentir una vez haya terminado.

Pero ese día tenía todos los números para llevarme al límite:

  • Un escenario por el que pasear sin nada más que suelo infinito (ni silla, ni atril, ni ningún elemento tras el que esconderme).
  • Un micro a lo Madonna que me colocó un técnico de sonido barbudo vestido de negro sin mediar palabra.
  • Un pantallote enorme por detrás y por encima de mí, como en los conciertos de Rosalía.
  • Todo un auditorio inclinado, lleno de personas justo enfrente, a quiénes podía ver perfectamente con su mirada diabólica y sus dientes de oro brillando.
  • Y  mi madre, que había venido de visita a la ciudad. Erguida y con la cámara en mano.
  • Y un buen puñado de amigas. De esas que conocen mis defectos casi más que mi madre (o dejémoslo en que conocen OTROS defectos).

No sé tú, yo prefiero dar mis charlas a auténticos desconocidos que a mi madre y a mis amigas… si no les gusta, no voy a tener que escuchar su opinión al salir.

Para colmo, la charla tenía un tiempo límite que yo no podía controlar: Cada una de las 20 diapositivas iba a pasar automaticamente a la siguiente al cabo de tan solo 20 segundos.

Y además, éramos dos personas compartiendo la charla. Así que si yo me pasaba de mi tiempo establecido, iba a perjudicar a mi compañera.

¿Tensión? Nah, todo muy normal…

Disfrutando.

Muy tranquilo todo.

Y de pronto, nos dan el pistoletazo de salida. Tal cual. En una charla en la que no controlas el tiempo, te dan la salida como si fueras a correr los cien metros lisos.

Así que empezamos según estaba previsto. Lo habíamos ensayado cientos de veces.

Yo empezaba hablando sobre la primera diapositiva.

Empiezo con la primera frase y de pronto…¡mierda!

La mente se me queda en blanco y se me olvida el verbo…silencio absoluto…empiezo a sudar…mi cerebro busca una nueva palabra que encaje en la frase desesperadamente, como cuando esperas que la tercera ruedita saque también una cereza en las máquinas recreativas. Pero con un auditorio diabólico sonriendo por mi error y dejándome ver el brillo de sus dientes dorados. Y los flashes de la cámara de mi madre dándome en todo el ojo.

Y de golpe, todo vuelve a su lugar. La tercera ruedita deja de girar y … ¡cereza! Encuentro un nuevo verbo que encaja perfectamente en la frase.

Seguimos adelante y acabamos nuestra presentación.

¿Y sabes lo que descubrí tan solo una hora después?
¿Sabes cómo supe que toda esa película de terror tan solo había tenido lugar en mi cabeza?

Por twitter…alguien había grabado un vídeo de 30 segundos y lo había publicado en twitter. Y allí dónde yo había sudado como una condenada, dónde el silencio me había paralizado…no había ningún espacio en la frase,…nada. Es una frase expresada de forma normal y corriente. 

He mirado y remirado ese principio de vídeo varias veces, atónita. Y puedo asegurarte que transmite calma y confianza.

Porque las emociones dentro de tu cuerpo te atrapan con una intensidad enorme. Sobre todo cuando te sientes al límite. Y tu cuerpo reacciona poniéndose en automático: haciendo por ti lo que harías normalmente, que es seguir adelante. Y transmitir confianza. 

Si eres capaz de transmitir confianza en una cena entre unos pocos amigos, puedes conseguir lo mismo en un aula, y sobre un escenario con un micro a lo Madonna.

No es difícil. Solo tienes que conocer algunos trucos. Y practicar mucho, en espacios de no-riesgo. Y entrenar más. Y grabarte y observarte. Sí, sé que igual tener que verte es un suplicio. Pero es el camino para que te reconcilies. Y aprendas, y mejores. 

Eso es lo que vas a aprender en este programa.

Te presento nuestro programa online: "Disfruta hablando en público"

En el programa “Disfruta hablando en público” no te vamos a enseñar el manual del orador y la oradora perfectos. Tampoco vamos a darte métodos probados para que hagas desaparecer tus debilidades, y seas una copia burda de un predicador de homilías. 

No vamos a animarte a que te relajes. Ni a decirte que tú puedes. Ni a que sonrías aunque no quieras. Ni a darte clases magistrales. 

En este programa te vamos a acompañar para que encuentres tu auténtica forma de comunicarte.

 Esa que te hace sentir a gusto a ti, y les hace sentir genial a las personas que están a tu alrededor. 

El programa online: "Disfruta hablando en público" tiene 8 módulos:

MÓDULO 1: Introducción. Cómo comunicar con impacto.

MÓDULO 2: El potencial del cuerpo

MÓDULO 3: Conectando con el público

MÓDULO 4: Respirar y modular la voz

MÓDULO 5: Evita los autoboicots y trabaja la confianza

MÓDULO 6: El discurso hablado

MÓDULO 7: Integrar al público en el discurso

MÓDULO 8: Grabación práctica

Disfrutar hablando en público te sirve para infinitas situaciones:

No solo para exponer tus argumentos en la reunión anual de vecinos, sino también para leer un escrito en una ceremonia importante, actuar de speaker en el cumpleaños de tu hija, explicar una anécdota a tus colegas en un bar, transmitir conocimiento y confianza en una entrevista de trabajo, grabar tu propio podcastposicionarte como persona experta en un congreso y, sobre todo para conseguir más y más clientes para tu iniciativa. 

 Imagínate ser capaz de dar la talla en cada una de estas situaciones, hacerlo disfrutando, y encima conseguir que las personas que están a tu alrededor disfruten más que tú. 

* Pago seguro con tarjeta de crédito

PROGRAMA ONLINE “Disfruta hablando en público”

320€

Impuestos incluidos. 

PROGRAMA ONLINE "Disfruta hablando en público"

El programa consiste en cuatro clases grabadas, cada una de ellas con una ficha resumen de las ideas prácticas y una hoja con ejercicios de autoreflexión. También recibes una ficha y un vídeo explicativo en los que te propongo una práctica que puedes compartir en el foro para recibir los comentarios y propuestas de mejora que te sugiero (y que también pueden ofrecerte otras personas que participan en el programa).

LOS DATOS PRÁCTICOS:

¿Cuánto tiempo voy a dedicarle?
El programa dura un total de 12 horas, repartidas en 4 sesiones. Aquí cuenta, por supuesto, el grado de interés que puedas tener tú para profundizar. Material tienes un rato, pero está bien organizado para que te concentres sólo en aquello que necesitas. Entre clase y clase, puedes hacer ejercicios que te van a ayudar a aplicar las ideas aprendidas. Todo esto con soporte continuo por mi parte. Cualquier duda que tengas, vas a poder consultarla y recibir respuesta.

¿Cuándo recibo el material?
En el momento de tu compra, vas a recibir todo el material (clases grabadas, ficha resumen y ficha y vídeo con la explicación de la práctica). Te recomiendo que vayas sesión a sesión, y que te des unos días para revisar el material, hacer tu práctica, recibir retroalimentación y pasar a la siguiente sesión. Sobre la práctica final, si además de publicarlo en los comentarios de la sesión, me envías un vídeo, recibirás un audio con mis comentarios y propuestas de mejora personalizadas.

 Espera, ¿todavía tienes preguntas? 

Vale, vamos a ver si te puedo ayudar…

¿Es complicado si no tengo nada de experiencia hablando en público?

En primer lugar, cada día tienes interacciones con personas (cara a cara o a través de un dispositivo) ya sea en la panadería, con tus colegas, en clase, o en una reunión de ventas. Quizás te interesa empezar o mejorar tu carrera como docente. Lo más probable es no tengas conferencias cada día, pero tengas ganas de probar la experiencia o la determinación de bordarlo en la próxima intervención que tengas. Dicho esto, tanto si tienes experiencia (y quizás algunos vicios adquiridos que haya que desaprender), como si no la tienes, vas a poder sacar partido de este programa.

Cada persona va a tener la oportunidad de hacer un enorme progreso, desde su propio punto de partida.  

¿Puedo aprender algo si ya tengo experiencia haciendo vídeos?

Cualquier persona, tenga más o menos experiencia, va a llevarse trucos e ideas prácticas para dar color, emoción y conexión humana a sus discursos, ya sea en persona o a través de una pantalla.

Pero apúntate solo si intuyes que podrías mejorar en algún aspecto. En caso contrario, no tiene ningún sentido (y va a ser difícil que aproveches algo si partimos de la base que crees que no lo necesitas). 

Si crees que podrías estar haciéndolo mejor, pero no sabes por dónde empezar…este puede ser un gran inicio. 

¿Vale la pena la inversión?

Si quieres hacer un programa de inmersión y entrenamiento intensivo para hablar en público en cualquier entorno, estás en el lugar adecuado. Vas a aprender técnicas, trucos, y vas a encontrar y poner en práctica tu forma más auténtica de hablar en público. A partir de aquí, es tu decisión. 

¿Hay garantía de devolución?

No, no hacemos reembolsos. Si con todo lo que has leído hasta aquí aún tienes dudas de que te podamos ayudar, más vale que no compres el programa (porque lo más probable en este caso es que no podamos). 

* Pago seguro con tarjeta de crédito

PROGRAMA ONLINE “Disfruta hablando en público”

320€

Impuestos incluidos. 

Antes de irte...
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Pues es muy fácil. 

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