Pasa de la pereza a la adrenalina

Cada vez que tengo que hacer un presupuesto, me entra un deseo irrefrenable de hacer millones de cosas.

– Regar las plantas.
– Llamar a mi padre.
– Hacer limpieza de bolígrafos, probando y tirando todos los que no funcionan.
– Actualizar el sistema operativo.
– Enviar audios a amigas de las que hace tiempo que no sé nada.
– Escribirte un correo como éste.

Adivina qué tengo que hacer ahora, justo después de enviar un par o tres de audios.

¡BINGO!

Es un sentimiento parecido al que me da cuando he tenido que redactar y diseñar una memoria de actividades en alguno de los proyectos de los que formaba parte.

Y lo peor de todo es que cuando por fin lo tengo hecho y entregado (el presupuesto y la memoria), siento una sensación de satisfacción (¡pues vaya, no era para tanto!) y sobre todo una enorme liberación (¿qué me apetece hacer ahora?).

Porque el “tengo que” pesa, sobre todo cuando lo eternizamos.

Pues más o menos por estas fechas, (quizás más bien de aquí un mes), es cuando nos suelen empezar a pedir presupuestos para diseñar las memorias de actividades del año anterior. Unos cuantos. URGENTEMENTE.

No falla.

Pero es que hemos llegado a recibirlas en mayo. Y una vez diseñado y corregido todo el proyecto, éste ha salido de imprenta en junio. Justo antes de vacaciones de verano.

Es normal.

Hacer una memoria puede ser algo ágil, o un trabajo tedioso y difícil.

Y no pasa nada. Podemos ir tarde. Pero la verdad es que da mucha penica.

Si te plantas en junio con tu flamante memoria…tienes sólo unos 4 meses útiles para utilizarla y lucirla.

Sí, bueno, a principios del siguiente año también la puedes estirar. Pero vaya, ya me entiendes.

Por eso, y porque hay muchas iniciativas que ni siquiera podéis destinar fondos al diseño de la memoria; y que quizás no sabéis por dónde empezarla para que os de los resultados que necesitáis, hemos preparado este curso.

Un curso que es una guía, un empujón. Por si hace días que quieres saltar al agua pero te da perecita pasar frío. Aunque sepas que después te acabará dando un subidón de adrenalina. Por el salto y por el fresquito.

Pues eso. Queremos que pases de lo tedioso que puede ser arrastrar la tarea pendiente de hacer tu memoria, a la adrenalina de tenerla lista, a punto, y empezar a entregarla a diestro y siniestro. Con el orgullo que merece.

Es aquí: Diseña ya tu memoria anual.

Y a recoger el fruto de ese trabajo que os va a permitir seguir adelante en vuestra misión con toda dignidad.

PD: Empezamos muy pronto. No hay tiempo que perder. Así que vamos a enviarte pocos correos, no te pienses que te vamos a estar persiguiendo hasta mayo. Que la idea es espabilar. Así que espabila y apúntate en el enlace de arriba.

Varias veces a la semana envío correos como éste a las personas suscritas a mi lista. En ellos te doy consejos para mejorar tu comunicación personal y la de tu proyecto. Si quieres recibirlos todos directamente en tu buzón, suscríbete aquí abajo:

Y ya que estamos, te envío la Mini-guía “Lecciones de ventas de la Paquitina (mi frutera)”

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