URGE vender

Corría el año 2013 cuando se me vio el plumero.

Por aquel entonces (sí, estoy un poco abuela cebolleta,…), estaba arrancando mi segundo estudio de diseño, un estudio de diseño ético:

– Decidiendo qué tenía de especial (ojito al verbo!)
– Haciendo la web sin tener apenas proyectos que mostrar en ese nicho
– Con un bloqueo de la leche para saber cómo y dónde buscar clientes

Y…los meses corrían y corrían…y las facturas de vida, había que pagarlas irremediablemente a principios de mes. 

Ahora recuerdo ese proceso de ideación con cariño, pero en su momento hubiese vendido mi alma a Amazon por salir de aquella situación. 

Total, que nos proponen ir a una sesión de intercooperación. Lo que en el mundo emprendedormolón se conoce como networking, o: “La plaza del mercado donde solo hay paradistas”.

Todas las personas que van, quieren vender. Pero…¿Quién compra? Pues eso mismo me pregunto yo…Una pantomima. 

Tanto, que hice una triquiñuela. Porque yo lo que quería era vender.


No comprar.

Vender. 

URGE vender. En ese momento, me urgía vender más que nunca en mi vida. 


Pues nada.

En el evento, había un mural. De aquellos en los que pegar notas adhesivas, dividido en dos partes: “Busco” y “Ofrezco”.

Así que voy, toda chula, y pongo dos notas, una en cada uno de los bandos. 

En el ofrezco, todo bien. 

OFREZCO: Diseño de imagen corporativa, campañas gráficas, diseño y programación web de proyectos éticos. 

¿Y en el BUSCO?
Se supone que en el BUSCO, publicas aquellas oportunidades de interés para el resto de proyectos. Lo que quieres “comprar”: Busco colaboración de una ilustradora para proyecto editorial, busco cooperativa de limpieza para una oficina...

Y ahí voy yo: 

BUSCO: Iniciativas con inquietud por darse a conocer y crear una imagen de marca rompedora.

Y me fui tan feliz. 

Bueno, no, feliz no. Me fui toda sigilosa y pequeñita, con los mofletes colorados pensando…“Vaya jeta que tienes. Esto no funciona así”

Pero la necesidad agudiza el ingenio. Aunque lo haga de manera inútil. 

Total, que llega el momento del pavoneo en la plaza del mercado de cartón piedra. Nos movemos por la sala aquí y allá viendo qué ponían las notas adhesivas. Y veo un grupo de 3 personas hablando delante de mi BUSCO. 

Una de ellas, lo lee en voz alta: 

“Busco iniciativas con inquietud por darse a conocer y crear una imagen de marca rompedora”

– Jajaja – dice una de ellas – Qué morro…¡¡¡buscan clientes!!!

Joer cuánta razón…. – ¡¡Tierra, trágame…

….y escúpeme en la Cerdanya!!


Ay, si fuera tan fácil…(Te cuento un secreto: No pasó así, ninguna iniciativa respondió a mi BUSCO…así que tuve que currármelo unos años más para venir a vivir aquí).

Si quieres saber cómo reemprendí mi proyecto al venir a la Cerdanya y cómo seguí trabajando como si no hubiera pasado nada, te lo explico sin triquiñuelas en la página del Programa de Comunicación Transformadora.

Y así de paso, te miras si te interesa el programa. 

PD: Igual te gustaría poder elegir que te tragara la tierra para escupirte en otro momento vital más abundante. Pero de momento que yo sepa, no puedes. Lo que sí puedes es tomar decisiones sobre tu proyecto para explicarlo mejor y acelerar su crecimiento. En el enlace de arriba tienes todos los detalles. 

Varias veces a la semana envío correos como éste a las personas suscritas a mi lista. En ellos te doy consejos para mejorar tu comunicación personal y la de tu proyecto. Si quieres recibirlos todos directamente en tu buzón, suscríbete aquí abajo:

Y ya que estamos, te envío la Mini-guía “Lecciones de ventas de la Paquitina (mi frutera)”

Tratamiento de datos

Antes de irte...
¿quieres descubrir si estás generando
impacto positivo con tu proyecto? 

Pues es muy fácil. 

He preparado un test bien sencillito, que te va a indicar cómo estás impactando tanto en tu entorno como en tu cuenta bancaria